Los Prestamos y sus Trampas Bridgeport
Miércoles, 11 Julio 
Refiere una de las más comunes: Las penalidades por prepago. “Poca gente entiende esto; pero muchos contratos impiden que se adelanten pagos”. Y cuando el cliente lo hace, intentando aliviar la carga de intereses, entonces se le multa. Otro problema es que los contratos se entregan en inglés. “No hay ley que obligue a ponerlos en español”. Y de por sí complicados para un especialista, los contratos de financiamiento hipotecario pueden fácilmente confundir a quien no está familiarizado con ellos.
La situación puede resumirse así: Existen dos tipos de tasas de interés, la prime, aquella que los bancos aplican a los préstamos otorgados a sus clientes preferenciales o más seguros, y la subprime, que es la empleada por otras instituciones financieras o prestamistas comunes y que suele ofrecerse a quienes, como los latinos, tienen escaso historial de crédito o quienes, por no poseer un número de seguro social son contemplados como clientes riesgosos.
Contratar un préstamo con tasa subprime somete al cliente a las veleidades del mercado. El interés varía a lo largo del periodo de pago. Para colmo, la mayoría de estos préstamos suelen otorgarse con una tasa fija los dos primeros años, refiere un estudio elaborado por ACORN; pasado este tiempo, el interés del préstamo se vuelve variable.
Tras analizar el mercado hipotecario en 130 ciudades de los Estados Unidos, ACORN declaró a los préstamos de interés variable como “una gran amenaza para la seguridad individual y de vecindarios enteros”. Y es que los préstamos de interés variable suelen ser otorgados a la población con menos recursos y minorías étnicas regularmente vulnerables a la especulación financiera.
